Biologia
ADN-centrismo
Yildelen nos recordó que el 50º aniversario de la hazaña de Watson y Crick tiene lugar "Más de 3600 millones de años después de que la primera doble hélice se copiara a sí misma". La frase final es de las que emocionan a los paleofreaks :o)Pero ya en frío, y un poco en plan puñetero, quizá habría que decir "Más de 3600 millones de años después de que un ser vivo usara una doble hélice para copiarse a sí mismo".
Vivimos en una época ADN-céntrica, en la que suele admitirse que el genoma dirige la célula y, finalmente, al organismo entero (o incluso, para los más radicales, la sociedad).
Y sin embargo el ADN, realmente, no hace nada por sí mismo. Privado de cientos de proteínas, aislado de la complejísima red de interacciones que tienen lugar en la célula, es una molécula muerta. Es incapaz de replicarse y mucho menos de expresarse, es decir, de producir "algo" a partir de la información que porta en su secuencia de bases.
El ADN parece haber evolucionado por sus excelentes cualidades para ser manejado por la célula y servir como un buen archivo de información vital. Pero no por su capacidad de autorreplicación o de dirección y control de los procesos biológicos. No es, lamentablemente, la respuesta al "misterio de la vida".
Así que hemos de seguir buscando, y no dormirnos en los laureles de Watson y Crick.
Estas reflexiones no son mías, proceden de Lewontin:
Richard Lewontin. El sueño del genoma humano y otras ilusiones. Ed. Paidós
2003-03-02 | Haz un comentario (hay 16)
La dirección de esta historia es:
http://www.paleofreak.blogalia.com/historias/5777
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